PARA TU ESTADO DE ÁNIMO
Justo hace tres semanas, Andréi y yo firmamos los últimos papeles. Nuestra casa. No una mansión ni una lujosa villa de las afueras, sino simplemente una casita acogedora
Marina ni siquiera podía imaginar que estaría en una situación así. «Beluga» — el restaurante donde Víktor le pidió matrimonio hace tres décadas — ahora se había convertido